
El conocimiento espiritual por sí solo no puede darnos la experiencia de todos los logros. El conocimiento es la semilla, pero el agua es el amor. Si la semilla no recibe agua no puede dar fruto. Por tanto, si hay conocimiento espiritual pero no hay amor en el corazón, no obtendremos ni frutos ni logros. Por ello el camino espiritual se vuelve laborioso. Amor significa que el alma está sumergida en el océano de todas las experiencias, de todos los logros.
Podemos comprobarlo mirando el mundo que nos rodea. Si hay amor, incluso un pequeño regalo puede dar la experiencia de tanto logro. Sin embargo, en una relación basada en el egoísmo, incluso si el intercambio es de dar y recibir millones, aún así hay descontento: “Debería haber sucedido así, debería ser de esta forma…”.
Es el amor lo que crea cercanía y la falta de amor lo que crea distancia entre las personas. Incluso si se intercambian millones, no habrá la experiencia de tanta felicidad mientras que si hay amor en el corazón, incluso algo pequeño puede dar la experiencia de gran felicidad, porque cuando hay amor en el corazón no se mide ni se calcula. En la relación egoísta se calcula y se mide todo. De hecho, el amor del corazón nos capacita a saldar todas las cuentas del pasado. El amor es tal experiencia especial.
El amor más puro y elevado es el que proviene del Océano del Amor. Mediante el silencio y la meditación podemos sumergirnos en la experiencia ilimitada del Océano del Amor y llenarnos completamente de amor puro y espiritual. Éste es el amor que después podemos compartir generosamente con todos, llenando nuestra vida y nuestras relaciones de felicidad y logros.
Fuente:BKWSU











Precioso y muy verdadero
Besos de Maria